[artículo] | Título : | La formación de los ministros imprescindibles | | Tipo de documento: | texto impreso | | Autores: | Idigoras, José Luis, Autor | | Fecha de publicación: | 1990 | | Artículo en la página: | 267 - 284 | | Idioma : | Español | | Palabras clave: | Vocación, Pastores, Laicos, | | Resumen: | Ante el incremento demográfico de nuestros países, el número de sacerdotes proporcionalmente es cada vez menor. Esto nos lleva no solo a insistir en el número de vocaciones sino sobre todo en la calidad de las mismas.
Ante este problema, que se agrava con la exigencia del celibato de cierta capacidad intelectual al candidato al sacerdocio, surge la alternativa laical.
Los pastores deben buscar la imprescindible colaboración ministerial de los laicos. Ya el C.I.C. actual concede al laico funciones como la de la conducción de una comunidad de fe, lógicamente bajo la dirección ulterior del sacerdote; pero solo en casos esporádicos y de extrema necesidad.
Es necesario dar al laico el lugar tan importante que se merece y darle una formación suficiente para que pueda ejercer plenamente su ministerio dentro de la Iglesia; esta preparación no debe de ninguna manera diferenciarlo ni alejarlo de su comunidad, ni tampoco tiene que tomar necesariamente matices clericales. | | Nota de contenido: | N°2 Vol. 24 | in Revista Teológica Limense > N°1, 2, 3 Vol. 24 (Enero - Diciembre 1990) . - 267 - 284
[artículo] La formación de los ministros imprescindibles [texto impreso] / Idigoras, José Luis, Autor . - 1990 . - 267 - 284. Idioma : Español in Revista Teológica Limense > N°1, 2, 3 Vol. 24 (Enero - Diciembre 1990) . - 267 - 284 | Palabras clave: | Vocación, Pastores, Laicos, | | Resumen: | Ante el incremento demográfico de nuestros países, el número de sacerdotes proporcionalmente es cada vez menor. Esto nos lleva no solo a insistir en el número de vocaciones sino sobre todo en la calidad de las mismas.
Ante este problema, que se agrava con la exigencia del celibato de cierta capacidad intelectual al candidato al sacerdocio, surge la alternativa laical.
Los pastores deben buscar la imprescindible colaboración ministerial de los laicos. Ya el C.I.C. actual concede al laico funciones como la de la conducción de una comunidad de fe, lógicamente bajo la dirección ulterior del sacerdote; pero solo en casos esporádicos y de extrema necesidad.
Es necesario dar al laico el lugar tan importante que se merece y darle una formación suficiente para que pueda ejercer plenamente su ministerio dentro de la Iglesia; esta preparación no debe de ninguna manera diferenciarlo ni alejarlo de su comunidad, ni tampoco tiene que tomar necesariamente matices clericales. | | Nota de contenido: | N°2 Vol. 24 |
|